La privatización de la seguridad

Dentro de la tendencia general de la retirada del Estado en competencias que hasta ahora le eran exclusivas, como la diplomacia, o la defensa, la Unión Europea ha puesto en marcha un programa de desarrollo de e investigación en tecnologías de seguridad y defensa, como el control militarizado y robotizado de fronteras, la implementación de huellas dactilares en pasaportes o el desarrollo de sistemas biométricos de identificación.

Gran parte de este programa de desarrollo ha sido diseñado y creado por las mismas empresas privadas que se beneficiarán luego de una inversión pública de 1.400 millones de euros, y cuyo objetivo es competir con las empresas privadas americanas dedicadas a seguridad nacional, cuyo nivel de inversión en este tipo de investigación les ha permitido tomar la delantera.

Unfortunately, in its haste to cash-in on the homeland security boom, the EU has effectively outsourced the design of its security research agenda to some of the corporations that have the most to gain from its implementation.

It has created bodies outside the formal structure of the EU, beyond parliamentary scrutiny and democratic control. The result is a public research programme designed by lobbyists, for lobbyists, with corporations invited to shape the objectives and annual priorities, and then apply for the money on offer.

Defence giants, including Thales, Finmeccanica, EADS, Sagem Défense Sécurité and ASD (Europe’s largest defence industry lobby group), are among a host of multinationals to which the European commission has turned to help set the agenda for security research, develop homeland security strategies for Europe, and bring the relevant security technologies “to market”.

Más en The Guardian.

Sousveillance

A partir de un juego de palabras con el vocablo inglés y francés Surveillance, Steve Mann comenzó a hablar de Sousveillance, o vigilancia inversa, en la que son los vigilados los que redirigen su mirada hacia aquellos que les controlan.

Por ejemplo, este blog es un ejemplo de vigilancia inversa. O los grupos que se dedican a monitorizar y controlar los abusos de la policía, y en general cualquier grupo activista por privacidad y derechos civiles estará haciendo un trabajo de vigilancia inversa.

Históricamente esta función, sobre todo en países anglosajones, la ejercía la prensa, que vigilaba y hacía públicos los movimientos de los políticos. Aunque muchos de los proyectos activos de seguimiento al poder político siguen naciendo de los medios, ahora es mucho más accesible para cualquiera el ejercer esta función, gracias a la disponibilidad de herramientas que facilitan colaborar en la recopilación y en la difusión y visualización de datos.

El problema en España es la falta de datos públicos sobre los movimientos de nuestros representantes políticos. No existe aquí una ley de transparencia de información como en UK o USA que permita a cualquiera solicitar la publicación de datos o documentos y que obligue a la administración a responder, como sí ocurre en muchos países europeos.

¿Conoces algún proyecto español de sousveillance? Pásanos el enlace en los comentarios.

Autodefensa contra la vigilancia

La Electronic Frontier Foundation ha publicado su proyecto Surveillance Self-Defence, dedicado a informar a los ciudadanos americanos sobre las capacidades de vigilancia masiva que posee su gobierno, tecnológicas y legales, y asimismo, sobre sus opciones para protegerse. Aunque la web y la información que contiene está enfocada a la situación en Estados Unidos, muchas de sus recomendaciones son perfectamente válidas y aplicables en Europa.