Densidad de cámaras de videovigilancia en UK

El programa de periodismo de investigación Newsnight de la BBC  ha investigado a más de 100 autoridades locales del Reino Unido para averiguar cúantas cámaras de videovigilancia existen en UK.

De la investigación han salido un buen montón de gráficos y de datos interesantes:

  • Los pequeños ayuntamientos de Shetland Islands y Corby Borough tienen más cámaras que el Departamento de Policía de San Francisco.
  • Wandsworth tiene la densidad más alta de cámaras de videovigilancia de los distritos de Londres, casi 4 cámaras / 1000 habitantes. El número total, 1.113 es superior al de los departamentos de policía de Boston, Johannesburgo y Dublin, juntos.
  • 8 ciudades del Reino Unido tienen más cámaras de videovigilancia que París.

No habrá Phorm, de momento

British Telecom ha decidido no seguir usando la tecnología de publicidad segmentada por comportamiento Phorm, después de un año de controvertidas pruebas.

Phorm es un sistema que almacena el historial de navegación de los usuarios, interceptando el tráfico que pasa a través de los proveedores de acceso a internet con los que tenga acuerdos, como en el caso de British Telecom, y crea perfiles anónimos a los que se les sirve publicidad basada en ese historial de navegación. Este sistema de inspección de paquetes plantea muchas dudas acerca de la privacidad de los clientes de los proveedores de acceso, desde los problemas que puedan surgir en ordenadores compartidos, en casa o en el trabajo, hasta el hecho mismo de que una empresa esté guardando un historial de todas nuestras acciones online. El hecho de que sean anónimos no minimiza el que los usuarios de British Telecom estén siendo vigilados sin su consentimiento. Para empeorar las cosas, British Telecom llevó a cabo sus pruebas con Phorm en secreto, sin avisar a sus clientes.

Afortunadamente, British Telecom ha afirmado que no continuará su uso de Phorm, igual que otros dos proveedores de acceso, Virgin Media y TalkTalk.

Del artículo de Ars Technica:

The move doesn’t necessarily indicate the death of behavioral advertising—or of Phorm, for that matter. BT may not be rolling it out right now, but the ISP did indicate that it still believes in Phorm and will continue monitoring the technology before finalizing a plan for the future.

Similar technologies have been tried outside of the UK, where they have also attracted withering criticism. NebuAd was the primary US company pushing the tech, but concerns about its opt-out requirements and questions about wiretapping derailed the company; after several hearings before Congress, NebuAd changed its business model and eventually folded.

While ISPs on both sides of the Pond have been willing to test the technology, and while UK regulators have allowed its use, it has yet to pass muster with Internet users. Despite attempts by both Phorm and NebuAd to convince people that the data collected remains completely anonymous, consumers haven’t been convinced of the benefits (to them) of such ad systems. “More relevant ads,” it seems, just aren’t that compelling.

Sousveillance

A partir de un juego de palabras con el vocablo inglés y francés Surveillance, Steve Mann comenzó a hablar de Sousveillance, o vigilancia inversa, en la que son los vigilados los que redirigen su mirada hacia aquellos que les controlan.

Por ejemplo, este blog es un ejemplo de vigilancia inversa. O los grupos que se dedican a monitorizar y controlar los abusos de la policía, y en general cualquier grupo activista por privacidad y derechos civiles estará haciendo un trabajo de vigilancia inversa.

Históricamente esta función, sobre todo en países anglosajones, la ejercía la prensa, que vigilaba y hacía públicos los movimientos de los políticos. Aunque muchos de los proyectos activos de seguimiento al poder político siguen naciendo de los medios, ahora es mucho más accesible para cualquiera el ejercer esta función, gracias a la disponibilidad de herramientas que facilitan colaborar en la recopilación y en la difusión y visualización de datos.

El problema en España es la falta de datos públicos sobre los movimientos de nuestros representantes políticos. No existe aquí una ley de transparencia de información como en UK o USA que permita a cualquiera solicitar la publicación de datos o documentos y que obligue a la administración a responder, como sí ocurre en muchos países europeos.

¿Conoces algún proyecto español de sousveillance? Pásanos el enlace en los comentarios.