Erasing David: un documental sobre el estado de vigilancia

David Bond es un cineasta británico preocupado por el aumento de los sistemas de vigilancia creados por el estado, desde videocámaras o bases de datos a monitorización online. Un día decide poner a prueba  su privacidad y averiguar cuánto saben de él tanto el gobierno como empresas privadas.

Para ello, David Bond contrata a unos investigadores privados, que dispondrán de 30 días para encontrarle después de que haya desaparecido, con su nombre como único punto de partida. La mayor parte de las técnicas que usan los investigadores caen más dentro de la ingeniería social, como crear un perfil falso en Facebook e invitar a los amigos de David, o enviarle un email a su blackberry esperando que clicke en el enlace que contiene para trackear su posición, pero también son capaces de conseguir una gran cantidad de información sobre él accediendo a bases de datos.

El documental que sale de esta premisa no se queda simplemente en la anécdota de la persecución, algo con lo que también experimentó la revista Wired, si no que también analiza qué sucede cuando apareces en la base de datos equivocada, o cuánto saben de él empresas y gobierno, enviando peticiones de acceso a su información a más de 80 entidades.

At its most basic, ERASING DAVID is a film about privacy. It’s also a film about identity, security, liberty and rights – and what we mean by each of those terms. Whether you agree with David’s arguments or not, in a world which is ever more monitored, it’s surely worthwhile investigating these questions further..

Densidad de cámaras de videovigilancia en UK

El programa de periodismo de investigación Newsnight de la BBC  ha investigado a más de 100 autoridades locales del Reino Unido para averiguar cúantas cámaras de videovigilancia existen en UK.

De la investigación han salido un buen montón de gráficos y de datos interesantes:

  • Los pequeños ayuntamientos de Shetland Islands y Corby Borough tienen más cámaras que el Departamento de Policía de San Francisco.
  • Wandsworth tiene la densidad más alta de cámaras de videovigilancia de los distritos de Londres, casi 4 cámaras / 1000 habitantes. El número total, 1.113 es superior al de los departamentos de policía de Boston, Johannesburgo y Dublin, juntos.
  • 8 ciudades del Reino Unido tienen más cámaras de videovigilancia que París.

Puede ser peor: cámaras de vigilancia en casa

El gobierno del Reino Unido planea gastarse unos 400 millones de euros en poner cámaras de vigilancia en los hogares de más de 20.000 familias consideradas disfuncionales o antisociales, para intentar que se estabilizen y lograr un mejor hogar para los niños.

It gets worse. The government is also maintaining a private army, incredibly not called “Thought Police”, which will “be sent round to carry out home checks,” according to the Sunday Express. And in a scheme which firmly cements the nation’s reputation as a “nanny state”, the kids and their families will be forced to sign “behavior contracts” which will “set out parents’ duties to ensure children behave and do their homework.”

No habrá Phorm, de momento

British Telecom ha decidido no seguir usando la tecnología de publicidad segmentada por comportamiento Phorm, después de un año de controvertidas pruebas.

Phorm es un sistema que almacena el historial de navegación de los usuarios, interceptando el tráfico que pasa a través de los proveedores de acceso a internet con los que tenga acuerdos, como en el caso de British Telecom, y crea perfiles anónimos a los que se les sirve publicidad basada en ese historial de navegación. Este sistema de inspección de paquetes plantea muchas dudas acerca de la privacidad de los clientes de los proveedores de acceso, desde los problemas que puedan surgir en ordenadores compartidos, en casa o en el trabajo, hasta el hecho mismo de que una empresa esté guardando un historial de todas nuestras acciones online. El hecho de que sean anónimos no minimiza el que los usuarios de British Telecom estén siendo vigilados sin su consentimiento. Para empeorar las cosas, British Telecom llevó a cabo sus pruebas con Phorm en secreto, sin avisar a sus clientes.

Afortunadamente, British Telecom ha afirmado que no continuará su uso de Phorm, igual que otros dos proveedores de acceso, Virgin Media y TalkTalk.

Del artículo de Ars Technica:

The move doesn’t necessarily indicate the death of behavioral advertising—or of Phorm, for that matter. BT may not be rolling it out right now, but the ISP did indicate that it still believes in Phorm and will continue monitoring the technology before finalizing a plan for the future.

Similar technologies have been tried outside of the UK, where they have also attracted withering criticism. NebuAd was the primary US company pushing the tech, but concerns about its opt-out requirements and questions about wiretapping derailed the company; after several hearings before Congress, NebuAd changed its business model and eventually folded.

While ISPs on both sides of the Pond have been willing to test the technology, and while UK regulators have allowed its use, it has yet to pass muster with Internet users. Despite attempts by both Phorm and NebuAd to convince people that the data collected remains completely anonymous, consumers haven’t been convinced of the benefits (to them) of such ad systems. “More relevant ads,” it seems, just aren’t that compelling.

Estudio sobre la eficacia de la videovigilancia en UK

Un estudio financiado por el Ministerio del Interior británico concluye que los sistemas de videovigilancia apenas tienen impacto en la tasa de criminalidad cuando se instalan en los centros de las ciudades.

The review of 44 research studies on CCTV schemes by the Campbell Collaboration found that they do have a modest impact on crime overall but are at their most effective in cutting vehicle crime in car parks, especially when used alongside improved lighting and the introduction of security guards.
Via BoingBoing (negritas mías).

El Centro de Videovigilancia de Westminster, por dentro

Se estima que en la ciudad de Londres existen entre 400.000 y 500.000 cámaras de videovigilancia, entre las manejadas por la policía y por empresas privadas. En The Guardian han accedido hasta uno de los centros de control de estas videocámaras, la del Westminster Council, en la que 48 pantallas bajo Piccadilly Circus controlan todo lo que sucede en ese sector de la ciudad.

“We’ve got cameras everywhere,” he said. “We can pretty much see everything.”

“To be honest with you, the novelty wears off pretty quickly,” Brown said. “It’s just a job really, at the end of the day – you tend not to watch too much TV when you go home.”

A priority is to seek out potential terrorists on reconnaissance missions, and the operators repeatedly zoomed in to unsuspecting tourists snapping London sights.

Most images are stored for 31 days although, he said, police ask for some to be stored for “a long time”. He declined to say which images, why or for how long.

A joint Home Office and police report recently found 80% of CCTV pictures are of such poor quality they cannot be used for detecting crime, and a police surveillance expert estimated last year that just 3% of crimes were solved by CCTV.

Defending the searching gaze of London’s cameras, Ingledew said that people who do not look as though they are doing anything wrong will be left alone.

Behind his back, an operator watched two men in bomber jackets talking animatedly inside a telephone box. Another operator watched a young couple gazing up at Nelson’s column.

Stella Rimington, ex-directora del MI5

Sería mejor que el Gobierno reconociera que existen riesgos en lugar de atemorizar a la gente para poder aprobar leyes que restringen las libertades, precisamente uno de los objetivos del terrorismo: que vivamos atemorizados y bajo un Estado policial.

Stella Rimington, ex-directora de los servicios secretos británicos, en La Vanguardia.