La UE como sociedad vigilada

El Transnational Institute y la ONG Statewatch han publicado un informe llamado NeoConOpticon en el que examinan el Programa Europeo de Investigación en Seguridad. Bajo ese programa se han invertido 1.400 millones de euros en 85 proyectos hasta finales de 2008, y muestra cómo la mayor parte del diseño de ese programa se externalizó a las propias empresas que recibían la inversión.

Statewatch mantiene un blog, desde donde se puede descargar el informe, y que continúa informando sobre la política de defensa y seguridad de la Unión Europea, las empresas privadas que presionan para aumentar la inversión pública en este tipo de tecnologías y sus consecuencias para las libertades civiles.

La privatización de la seguridad

Dentro de la tendencia general de la retirada del Estado en competencias que hasta ahora le eran exclusivas, como la diplomacia, o la defensa, la Unión Europea ha puesto en marcha un programa de desarrollo de e investigación en tecnologías de seguridad y defensa, como el control militarizado y robotizado de fronteras, la implementación de huellas dactilares en pasaportes o el desarrollo de sistemas biométricos de identificación.

Gran parte de este programa de desarrollo ha sido diseñado y creado por las mismas empresas privadas que se beneficiarán luego de una inversión pública de 1.400 millones de euros, y cuyo objetivo es competir con las empresas privadas americanas dedicadas a seguridad nacional, cuyo nivel de inversión en este tipo de investigación les ha permitido tomar la delantera.

Unfortunately, in its haste to cash-in on the homeland security boom, the EU has effectively outsourced the design of its security research agenda to some of the corporations that have the most to gain from its implementation.

It has created bodies outside the formal structure of the EU, beyond parliamentary scrutiny and democratic control. The result is a public research programme designed by lobbyists, for lobbyists, with corporations invited to shape the objectives and annual priorities, and then apply for the money on offer.

Defence giants, including Thales, Finmeccanica, EADS, Sagem Défense Sécurité and ASD (Europe’s largest defence industry lobby group), are among a host of multinationals to which the European commission has turned to help set the agenda for security research, develop homeland security strategies for Europe, and bring the relevant security technologies “to market”.

Más en The Guardian.