Hackeando cámaras de videovigilancia en Lavapiés

El colectivo Un Barrio Feliz ha presentado a las jornadas Open Up del Medialab Prado un proyecto de hackeo de las recientemente instaladas cámaras de videovigilancia del barrio de Lavapiés, en Madrid.

La idea del proyecto es redirigir la señal de las cámaras para que sea proyectada sobre la fachada del Medialab, en la que recientemente se ha instalado una pantalla. El objetivo de las jornadas Open Up es precisamente el de proveer contenido y explorar las posibilidades de esa pantalla.

Vigila y denuncia desde casa

Frontera

Hace algún tiempo nos escandalizamos por el proyecto de videovigilancia de la frontera de México con Estados Unidos, en el cual invitan a los ciudadanos a vigilar la frontera por medio de 10 cámaras de videovigilancia y avisar a las autoridades fronterizas cuando vean a algún sospechoso cruzar. Se llama texasborderwatch.com

Teníamos la esperanza de que no funcionase…ilusos! ahora podemos ver los vídeos de ilegales intentando cruzar la frontera de diversas formas. Podeis ver los videos aqui

Desde Destapa el Control nos hablan de otro  proyecto llamado Internet Eyes:

En Destapa el Control no es la primera vez que denunciamos cómo se utilizan las cámaras de videovigilancia para que ciudadanos particulares controlen a terceros desde su ordenador, pero lo que propone la compañía británica Internet Eyes nos parece el colmo: date de alta, vigila y denuncia cualquier delito que se produzca delante de una cámara. Por todo ello, cobrarás un dinerillo.
Éste nuevo sistema de seguridad privado, además de dejar a las fuerzas de seguridad locales o estatales a la altura del betún, no hace más que jugar con la buena fe y/o la desesperación de los comerciantes que, previo pago contratan un servicio que pone de manifiesto LA POCA EFICACIA DE LAS CÁMARAS DE SEGURIDAD.

Nuestra propuesta va más allá: crear una nueva empresa que venda cámaras para controlar a aquellos que desde su sofá vigilan a los ciudadanos que pasan ante cualquier cámara en el espacio público. [Recargolado, pero seguro que más de uno ya ha patentado la idea...]

http://interneteyes.co.uk/
http://www.boingboing.net/2009/10/09/urban-surveillance-a.html

Concurso de carteles contra la videovigilancia

El barrio de Lavapiés, en Madrid, está actualmente en proceso de instalar 48 cámaras de videovigilancia.

convocatoriafeliz

En Un Barrio Feliz están protestando activamente contra esta iniciativa y han convocado un concurso de carteles contra la videovigilancia. El cartel ganador se imprimirá en camisetas y diversos soportes y al acabar el concurso se celebrará una exposición colectiva con todos los carteles enviados.

Puede ser peor: cámaras de vigilancia en casa

El gobierno del Reino Unido planea gastarse unos 400 millones de euros en poner cámaras de vigilancia en los hogares de más de 20.000 familias consideradas disfuncionales o antisociales, para intentar que se estabilizen y lograr un mejor hogar para los niños.

It gets worse. The government is also maintaining a private army, incredibly not called “Thought Police”, which will “be sent round to carry out home checks,” according to the Sunday Express. And in a scheme which firmly cements the nation’s reputation as a “nanny state”, the kids and their families will be forced to sign “behavior contracts” which will “set out parents’ duties to ensure children behave and do their homework.”

Más evidencias de que la videovigilancia no funciona

No existen muchos datos acerca de la efectividad de las cámaras de videovigilancia en la prevención y erradicación del crimen en las ciudades, y los pocos datos existentes van en camino de relativizar o negar la eficacia de las cámaras. A ello se une ahora la noticia de que las cámaras de videovigilancia del centro de Málaga sólo detectaron cinco delitos en todo el 2008.

El descenso de las cifras ha sido muy drástico: en su primer año de implantación ayudaban a esclarecer 50 delitos mensuales; un año después, menos de medio al mes. Para la Policía Nacional, el cuerpo que se encarga de controlar las imágenes en el centro situado en la comisaría junto al teatro Cervantes, este brutal descenso es completamente lógico: los delincuentes ya conocen la ubicación concreta de las cámaras y trasladan sus fechorías a las calles adyacentes, aunque «la acción de los carteristas y descuideros ha bajado en el centro en general», explican desde la Policía.

A pesar de estos datos, el Ayuntamiento planea la instalación de otras 29 cámaras más.

Acción directa

El ganador del premio Alfaguara de Novela 2007, el escritor murciano Luis Leante, ha sido identificado como la persona que arrancó las tres cámaras de vigilancia del instituto El Pla de Alicante. Tras haber sido detenido, se niega a colaborar con la Policía para la devolución de los aparatos.

Visto en Público.

15.000 entidades con cámaras de videovigilancia

Según el informe sobre privacidad y protección de datos presentado por la Agencia de Protección de Datos en la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados, en el 2008 se alcanzará el número de 15.000 entidades responsables de ficheros de videovigilancia.

Esto es, 15.000 entidades, el 98% pertenecientes al sector privado, con al menos una cámara de videovigilancia. Es el número de entidades que han declarado el fichero, pero no quiere decir que éste sea el número total de entidades que usan métodos de vigilancia sobre los ciudadanos. La acción del día de Libertad No Miedo de Sevilla desveló la existencia de un gran número de cámaras ilegales, que no están registradas en la AGPD ni advierten de su presencia con el consabido cartel.

Precisamente otro aspecto interesante del informe es el referente a procesos sancionadores. En ciertos casos en las que las cámaras no advertían de su presencia ni de los derechos de rectificación y borrado, no hubo sanción a la empresa porque las cámaras no eran operativas. Es decir, no grababan ni funcionaban: su función era disuasoria. Pero mientras tanto intimidan a los ciudadanos en espacios públicos y ayudan a normalizar la presencia de artefactos de vigilancia en la vida cotidiana.