No existen muchos datos acerca de la efectividad de las cámaras de videovigilancia en la prevención y erradicación del crimen en las ciudades, y los pocos datos existentes van en camino de relativizar o negar la eficacia de las cámaras. A ello se une ahora la noticia de que las cámaras de videovigilancia del centro de Málaga sólo detectaron cinco delitos en todo el 2008.
El descenso de las cifras ha sido muy drástico: en su primer año de implantación ayudaban a esclarecer 50 delitos mensuales; un año después, menos de medio al mes. Para la Policía Nacional, el cuerpo que se encarga de controlar las imágenes en el centro situado en la comisaría junto al teatro Cervantes, este brutal descenso es completamente lógico: los delincuentes ya conocen la ubicación concreta de las cámaras y trasladan sus fechorías a las calles adyacentes, aunque «la acción de los carteristas y descuideros ha bajado en el centro en general», explican desde la Policía.
A pesar de estos datos, el Ayuntamiento planea la instalación de otras 29 cámaras más.