Vuelve la ley HADOPI en Francia

La ley HADOPI francesa, también conocida como la three-strikes-law, aquella que iba a vigilar que los ciudadanos franceses no se descargasen contenido protegido por derechos de autor, y que a la tercera infracción podría suponer la retirada de la conexión a internet, ha vuelto, después de ser aprobada por el Senado y la Asamblea Nacional francesa.

En su momento fue rechazada por el Tribunal Constitucional francés, por ser una autoridad administrativa y no judicial la encargada de determinar la veracidad de las infracciones y aplicar el castigo. Ahora la nueva ley HADOPI, llamada así por el acrónimo que da nombre a la agencia encargada de investigar a los internautas franceses, sí que incluye la intervención judicial en el proceso. Esto limita la posibilidad de abuso de una ley que en sí misma resulta desproporcionada, y que ahora, diputados socialistas franceses han llevado otra vez al Tribunal Constitucional, aduciendo que la ley potencialmente atenta contra la libertad de expresión.

A pesar de todo, el Gobierno Francés cuenta con designar a los miembros de HADOPI en Octubre y que la agencia esté en funcionamiento en Enero de 2010, cuando sean enviadas las primeras advertencias a internautas.

El colectivo La Quadrature du Net, una organización activista francesa que trabaja en temas relacionados con los derechos de autor, propiedad intelectual y neutralidad de la red, en Francia y en la Unión Europea, resume así las razones por las cuales esta nueva ley HADOPI, igual que la anterior, atenta contra las libertades de los ciudadanos:

First of all, HADOPI 2 fails to guarantee the right to a due process. Instead of giving sanction powers to an executive agency, as HADOPI 1 did, it makes possible to judge copyright infringements and order Internet cutoff through a “simplified judicial procedure”. This procedure does not include any contradictory debate or public hearing, and all kind of prior judicial investigation will be left out. Moreover, the Internet cutoff can be ordered as a complement for a standard fine for “negligence” in securing one’s Internet access.

Second, alleged infringers would still be convicted on the sole basis of IP addresses that cannot be considered as valid evidence, and which are collected by private actors. And since one has no material way of opposing the validity of these “evidences”, this new version of the graduated response still clearly violates the presumption of innocence. It is now up to the Constitutional Council to examine the law, and draw the necessary conclusions.

Criminalizando la disensión

La defensa de la privacidad como derecho no es el único motivo para estar en contra de la implantación de sistemas y dispositivos de vigilancia y control. Ni siquiera sería el más importante, para mí. Hay más razones de peso, como el potencial de abuso que existe cuando estos procesos de control están institucionalizados e implantados.

Y aunque hoy existan ciertas garantías, judiciales o de otro tipo, ante su uso malicioso, nada garantiza que esas garantías existan en un futuro, ni que no se puedan esquivar en el presente. De hecho, a diario vemos como éstas se reducen cada vez más, y el uso de grandes pretextos como la lucha antiterrorista se empieza a aplicar para castigar y perseguir la simple disensión. El no estar de acuerdo con la actual organización, política o económica del estado, es suficiente para ser sospechoso de terrorismo.

Entre los ejemplos, además de la reciente ilegalización de un partido político por sus vínculos, no ya con organizaciones terroristas, si no con otros partidos políticos ilegalizados, encontramos el caso de los 9 de Tarnac. Este caso es especialmente significativo, porque los servicios de seguridad franceses acuñan el término pre-terrorista, para definir aquello que podría convertirse en enemigo del estado. Policía preventiva, como en Minority Report. En Estados Unidos, una iniciativa legislativa, que aunque fue aprobada por el Congreso parece haberse quedado parada en el Senado, llamada Homegrown Terrorism Prevention Act (Ley de Prevención del Terrorismo Doméstico) tenía como objetivo prevenir la radicalización de estadounidenses, y su posible conversión en terroristas.

Ésta es la amenaza. Que estar en desacuerdo y desafiar el status quo sea motivo suficiente como para ser vigilado y criminalizado, y la puesta en marcha de sistemas de vigilancia de masas restrinja no sólo nuestro derecho a la privacidad, si no también nuestro derecho a disentir.

Crónica de las Jornadas en Defensa del Espacio Público

Para los que no pudimos asistir a las Jornadas en Defensa del Espacio Público, que se celebraron en Sevilla del 26 al 29 de marzo, tenemos este completo resumen en el blog de La Calle es de Todxs. Charlas, debates y un fructífero encuentro de colectivos que llevó a la propuesta de una Red Andaluza por la Defensa del Espacio Público.

El Acuerdo Comercial Anti-Piratería declarado secreto de seguridad nacional por Obama

El ACTA (Anti-Counterfeiting Trade Agreement), un Acuerdo Comercial multilateral sobre propiedad intelectual  que está siendo negociado en secreto y del que sólo se han obtenido borradores gracias a filtraciones en Wikileaks, ha sido declarado como secreto de seguridad nacional por la administración Obama, contradiciendo así su política de transparencia y apertura.

El ACTA está siendo fuertemente criticado precisamente por el secretismo que le rodea de cara al público, lo cual no ha impedido que lobbys clave como la RIAA hayan participado en las negociaciones.

Amenazas a Internet: Censura y vigilancia masiva

El pasado mes de marzo la revista Wired publicó un interesante reportaje con un repaso a las amenazas a las que se enfrenta Internet para seguir siendo un canal de comunicación libre y privado.

El artículo es un perfecto catálogo de todo con lo que estamos en desacuerdo: censura, monitorización del tráfico web, ley de los “three-strikes”…

Controlando

  • Fiasco del escáner facial del aeropuerto de Manchester
    Los controles no distinguirían a Bin Laden de la actriz Winona Ryder. La máquina ha perdido eficacia tras ser alterada para evitar alarmas infundadas
  • El uso personal de Internet en el trabajo mejora la productividad
    Un estudio demuestra que dedicar un 20% de la jornada laboral a la web incrementa el rendimiento.
  • Vecinos de un pueblo de Inglaterra, en pie contra el Google Street View
    Los residentes impiden que se saquen fotografías de sus casas para luego colgarlas en Internet
  • La cadena de supermercados ‘LidL’ apunta todas las enfermedades de sus empleados en fichas internas
    Hace un año la compañía tuvo que confesar que había contratado los servicios de detectives para espiar el comportamiento de sus trabajadores.
  • Desayuno bajo vigilancia

    Por nuestra seguridad, el pasado sábado 21 de febrero, el que debía ser el 9ª Desayuno de la Luna se convirtió en el 1er desayuno policial en el “espacio público” llamado Plaza Luna.

    Copio textualmente:

    Me gustaría que observarais a los invitados que se sumaron de manera espontánea a la celebración de nuestro desayuno vecinal


    Sí, como lo estáis viendo, una patrulla de la policía al completo, bueno no se si es una patrulla, un destacamento o un pelotón entero, sólo sé que 8 individuos uniformados, nos estuvieron escoltando más de hora y media mientras nosotros, movíamos el bigote…

    Y no es que estuvieran en ese sitio casualmente, haciendo otras labores, dirigiendo el tráfico o similar, estaban allí por nosotros, no se si por considerar la práctica del desayuno en la calle como acto de vandalismo e insumisión o para preservar y proteger una actividad tan saludable y evitar que nadie nos estropeara la fiesta…


    Tengo que decir que este ha sido de los desayunos menos numerosos de los últimos tiempos, no superamos los 25, contando a niños y perros y ellos se presentaron como a las 11.30, cuando no eramos más de 15 desayunantes, tomando un café y charlando plácidamente al solecito de la mañana.


    Se bajaron de su furgoneta y se acercó una policía, que parecía la portavoz del nutrido grupo policial, para preguntarnos qué hacíamos allí. Se lo explicamos con todo lujo de detalle y nos dijeron que eso era ilegal, que no podíamos utilizar un espacio público para desayunar… nosotros, no entendimos, así de primeras cuál era el motivo por el cual no podíamos utilizar un espacio público en una actividad tan pacífica, pero, pero, pero, si nosotros éramos público, ¿no era entonces este el espacio correcto para hacerlo?…


    Intentando comprender la aparente incongruencia, le preguntando si era por estar comiendo en la vía pública, por estar reunidos y ser jóvenes, aunque era evidente que no estábamos de botellón, porque preveían que íbamos a dejarlo todo perdido y meado y algunas otras suposiciones descabelladas que no venían al caso, pero que ya puesto a elucubrar.


    Ella, siempre dentro de la más absoluta educación y cortesía, nos hizo saber que era por tener dos cajas de cartón apoyadas en el pavimento, ocupando un espacio que podrían querer usar otras personas… obsérvese en las fotos, la completa soledad en la que estaba sumida la plaza a esas horas, bueno y a casi todas las horas.


    Nosotros, en la misma sintonía, luciendo nuestra mejor sonrisa y educación, le volvimos a explicar que era algo provisional y que cuando nos fuéramos no quedaría rastro de nuestra presencia, eso tampoco pareció convencerla porque seguía hablándonos de ilegalidad y de denuncias, así que, queriendo saber más, preguntamos si estaríamos dentro de la legalidad quitando las mesas y poniendo todo encima del banco corrido sobre el que estábamos sentados.


    Parece ser que tampoco eso era legal puesto que, otra vez, estaríamos ocupando un lugar que podía ser demandado por otras personas ajenas al desayuno.


    Total, que cuanto más avanzaba la conversación, más lío nos íbamos haciendo. Uno de los nuestros, le hizo saber que había consultado el caso con un familiar policía que le había asegurado que no había legislación concreta al respecto, a esto, la portavoz policial no contestó.


    Y así andábamos, habían pasado 5 minutos de conversación y seguíamos sin saber, qué ley habíamos vulnerado, para no poder estar desayunando en la plaza y cual era el marco legal para esa denuncia con la que estábamos siendo amenazados si no terminábamos rápido y nos íbamos.


    Ya andábamos algo calentitos, así que abusando de la paciencia de la policía, pasamos a quejarnos, de los usos y abusos comerciales que se le estaba dando a la plaza, de la videovigilancia, de Triball, de los cutremercadillos, de la falta de verde y de esas cosas de las que siempre estamos hablando aquí…, por lo visto todo eso tenía permiso del ayuntamiento, nosotros, para nuestra actividad subversiva y peligrosa, pues no.


    Pienso yo, que como se dieron cuenta que que desalojarnos o denunciarnos era una medida excesiva a todas luces, nos dejaron terminar, eso sí bien vigilados para que no nos desmandáramos. Y en esa situación, 15 a 8, estuvimos un buen rato, hasta que ellos se fueron marchando escalonadamente y nosotros haciéndonos más numerosos.


    No quiero extenderme más, así pasó… como os lo cuento… Una pena que los de La Sexta, que se acercaron a primera hora para grabar, no volvieran más tarde, se hubieran encontrado un bonito reportaje.


    Espero que al próximo también vengan, si puede ser, vestidos de paisano, a celebrar con nosotros el 10ª desayuno, seguro que disfrutan de lo lindo y si nos arrestan, pues nada, por lo menos nos pillarán con provisiones en abundancia.


    Para que nadie tenga que improvisar, estaremos el 21 de marzo en el mismo sitio y a la misma hora.


    A que ahora os da rabia no haber venido… je.


    La noticia ha tenido bastante difusión, así que añado algunos enlaces, para el que esté interesado en saber qué opinan los usuarios del espacio público de esta situación.

    Comer en la calle es ilegal, según la Policía Municipal

    Normas por aquí y normas por allá

    Comer en la calle es ilegal, según la Policía Municipal

    Intermitentes del 20 al 25 de Febrero

    Escrito en la red, 27.02.2009

    Para saber más sobre estos desayunos, ya tradicionales:

    Ocupación, por un ratito, del espacio público, con sabor a churros

    Stella Rimington, ex-directora del MI5

    Sería mejor que el Gobierno reconociera que existen riesgos en lugar de atemorizar a la gente para poder aprobar leyes que restringen las libertades, precisamente uno de los objetivos del terrorismo: que vivamos atemorizados y bajo un Estado policial.

    Stella Rimington, ex-directora de los servicios secretos británicos, en La Vanguardia.

    Hipertextualidad. Por tu seguridad.

    Seguridad en ti misma ¿hay algo más valioso? Ausonia. Muy segura. Muy mujer” (letras blancas sobre fondo rosa) si no fuera porque la he conocido a través de su variaciónes una fieshhta” me pondría a llorar aunque he de reconocer que no desmerece para nada su anterior slogan menstrual: “Me gusta ser mujer” y una puede tener el día de apreciar la poesía de ¿a qué huelen las nubes? (o no) pero el rollo Coixet no deja de ser el rollo Coixet y con la línea de Ausonia no puedo; en cualquier caso, en cuanto a femineidad, he de reconocer que Tampax se lleva la palma con sus tampones extra protección “skirt

    más allá de la higiene íntima femenina, el engranaje de la seguridad aparece como camuflada herramienta de control.

    [...], Foucault nos ofrece en El ojo del poder y Vigilar y castigar las claves fundamentales necesarias para poder contrastar el panopticismo a las actuales prácticas de control y vigilancia globalizada a través de la mirada digital. Los surveillance studies nos proporcionan una rica fuente de información para esclarecer la relación entre el panopticismo y la generalización de los actuales sistemas de vigilancia en el tardocapitalismo. Mª Elena Úbeda Fernández, La mirada desbordada: el espesor de la experiencia del sujeto estético en el marco de la crisis del régimen escópico.

    para un peligro, llamado a tener el protagonismo suficiente como para impregnar de miedo nuestras vidas y sólo hay otra palabra que en estos momentos se pueda medir con ella (no hace falta hurgar mucho para que aparezca en nuestras mentes): crisis. [calificando a la crisis de "muy posmoderna" Glucksmann sugiere lo que llama inteligencia alerta que a unos topillos como nosotros puede llevarnos a jugar a ser Ricitos de Oro o el Inspector Gadget o considerar otras vías (aunque, realmente, en materia económica, deberíamos estar hablando de temas como el phishing)]

    La vigilancia centralizada y jerárquica se transforma en las sociedades tardomodernas en una vigilancia basada en una visibilidad en la que intervienen múltiples miradas –entretejidas o cruzadas entre sí y descentralizadas- que transmiten la información instantáneamente y con un control continuo y ubicuo. Deleuze ve en el surgimiento de las nuevas formas de control post-panóptico un tipo de control nomádico, es decir, que está en continua formación, mutación y movilidad. Deleuze habla de “modulación” en confrontación con “molde” que se corresponde al sistema de confinamiento del panóptico. Retomando la utilización del término “endofísica” por Weibel, Juan Martín Prada confirma la hipótesis de que llega el final del panóptico y la hegemonía del “pantopicon” (pan + topos). Es decir, el paso de un pensamiento de un punto de vista privilegiado y distanciado o ver todos los lugares desde un solo lugar, al de la ubicuidad, estar en todos los lugares a la vez por medio del uso de la opto-electrónica. El control del que habla Deleuze va más allá de la opto-electrónica, pues es un control que se “auto-transmuta” y carece de una entidad tangible, pues como un gas está inserto en todos los lugares dentro de la sociedad del consumo y los negocios: rivalidad y competición, auto-mejora en un ciclo sin fin, para el que la identidad del sujeto está basada en porcentajes, códigos y datos bancarios. Mª Elena Úbeda Fernández, La mirada desbordada: el espesor de la experiencia del sujeto estético en el marco de la crisis del régimen escópico

    hace ya unos cuantos meses que me leí este LIBRO y aún ahora me estremezco al extraer este fragmento y comprobar su paladar a (tele)diario

    Ni en las terminales de aeropuerto de vuelos nacionales o a otros puntos de destino, ya sean comunitarios o al resto del mundo. Ni en las líneas de metro, trenes y autobuses, por muy seguras que te parezcan. Ni en cafés, discotecas y otros locales de esparcimiento nocturno. Ni en oficinas, talleres, fábricas y demás lugares de trabajo. Tampoco en edificios administrativos, bancos y hospitales habitualmente atestados. Ni en estadios, conciertos raperos ni sitios incluidos por las agencias de viaje en sus circuitos turísticos. Las horas punta y los atascos urbanos son particularmente peligrosos. Como los ascensores, rascacielos, grandes almacenes y aparcamientos subterráneos. Sobre todo, no te quedes en casa a hojear los periódicos, seguir la tele o follar con tu cónyuge. Ése será siempre nuestro objetivo estratégico primordial. Juan Goytisolo, El exiliado de aquí y de allá, “No estés donde no deberías estar

    (en el DIARIO también, más adelante, una mañana, leía en esta columna de Manuel Vicent:

    Si en cualquier aeropuerto del mundo me obligan a quitarme el cinturón con el riesgo de que se me caigan los pantalones; si además tengo que pasar descalzo por el escáner como si entrara en una mezquita; si el altavoz repite continuamente que vigile mi equipaje de mano para que nadie coloque en él una bomba; si cada vez que se sienta a mi lado en el avión un individuo con rasgos árabes pienso que voy a saltar por los aires, debo deducir que esta paranoia es parte sustancial de la victoria de Bin Laden. Uno soporta esta humillación en beneficio de la propia seguridad y la de todos. Hasta aquí nada que objetar, salvo que estas normas extraen de nuestra pobre alma lo que en ella hay de oveja churra o merina. Pero en esta guerra existe otra degradación más alarmante. En la civilización occidental los derechos humanos han sido arduamente conquistados a lo largo de la historia…)

    pero sólo en la RED y, casi sin pensarlo, me encuentro ahora el complemento adecuado para rasgarme las vestiduras a lo Superman (y esto señala que es el momento de recopilar la información para darle forma hipertextual -Goytisolo nuevamente:

    Para reconstruir resulta indispensable destruir. Para limpiar el aire que diariamente respiramos, debemos contaminarlo de antemano. Para vender productos ecológicos, habrá que infectar el mundo con nuevas especies de virus y bacterias. Juan Goytisolo, El exiliado de aquí y de allá, “Nociones de lógica”-)

    en fin, por mi parte, intentaré evitar dejarme mediatizar por el temor que me haga complaciente con la vigilancia gratuita al mínimo movimiento, al mínimo estatismo sabiendo que algún caramelo tiene más peligro que un escáner pero con la tranquilidad de que para que eso dé lugar a una situación de pesadilla necesitaremos como condimento la paranoia de algún novelista, así que al echarme las cuentas de seguridad me salen sustractivas [por lo que, si fuesen colores, serían luz; negra su ausencia] y si intento tomarle las medidas al alcance de lo público y lo privado [1] determinaría la necesidad de conocer las reglas del juego para ser consciente del potencial alcance de nuestros actos cotidianos o del uso que se puede dar a un rastro que, sin embargo, nosotros preferiríamos sabersiempre como huella borrada en la arena.

    [1] a decir verdad no me aclaro mucho entre el mundo analógico y el digital,
    o termino por no distinguir muy bien entre ‘dentro y fuera‘, o preferiría ser una nativa digital o (aun) plantearme empezar desde cero con lo más asequible, algo tipo Pocoyo (pero tal vez sea ya un poco tarde].

    Texto publicado por Gemma Aguilar en su blog Hipertextualidades, vomitonas visuales y otros vicios culturales y que amablemente nos ha cedido para PTS.