Acerca de Carlos Alonso

Periodista, interesado en temas de privacidad, sociedad de control, nuevos medios, visualización de datos, música, activismo y movimientos DIY.

Privacidad y Publicidad

La charla inaugural de la sección Interactiva del festival SXSW de este año corrió a cargo de Danah Boyd. Danah es una etnógrafa, una antropóloga digital que lleva años explorando, investigando y documentando las intersecciones entre nuestra vida real y nuestra vida digital, y las consecuencias que tienen para ambas dimensiones.

Una de las preocupaciones de Boyd es las percepciones de lo público y lo privado en nuestra participación en medios sociales, y cómo las clasificaciones en esos entornos de publicidad y privacidad muchas veces no se ajustan a nuestras expectativas.

By continuously arguing that Privacy is Dead, technologists justify their efforts to make publicly available data more public. But there’s a big difference between something being publicly available and being publicized. I worry about how others are going to publicize this publicly available Facebook data and, more importantly, who will get hurt in the cross-fire.

(…)

Finally, I want to come back to what I keep raising briefly but not properly addressing. Just because something is publicly accessible does not mean that people want it to be publicized. Making something that is public more public is a violation of privacy.

(…)

Wanting privacy is not about needing something to hide. It’s about wanting to maintain control. Often, privacy isn’t about hiding; it’s about creating space to open up. If you remember that privacy is about maintaining a sense of control, you can understand why Privacy is Not Dead. There are good reasons to engage in public; there always have been. But wanting to be in public doesn’t mean wanting to lose control.

(…)

Each of you – as designers, as marketers, as parents, as users – needs to think through the implications and ethics of your decisions, of what it means to invade someone’s privacy, or how your presumptions about someone’s publicity may actually affect them. You are shaping the future. How you handle these challenging issues will affect a generation. Make sure you’re creating the future you want to live in.

Éstos son los extractos más interesantes de la charla, pero la conferencia entera merece una lectura calmada y atenta.

Facebook comparte tus datos con otros sitios web sin tu permiso previo

Facebook ha anunciado nuevos cambios en su política de privacidad, y uno de esos cambios afecta a la forma en que Facebook comparte tus datos con webs de terceros con los que mantiene acuerdos. ¿Os acordáis de Beacon?

We’ve heard that select Facebook partners will now be able to look for your existing Facebook cookie to identify you, even if you never opted into Facebook Connect on the site you’re visiting. Using that, the third party site will be able to display your friends and other key information. It’s possible that these sites will also be able to display any data you’ve shared with ‘everyone‘, which is of course now the default option on Facebook.

Facebook’s draft privacy policy states that you’ll be able to opt-out of these sites, and you’ll also be able to opt-out of these ‘pre-approved’ experiences entirely. But by default, you’re all in. How convenient.

Más en Techcrunch.

Vivianne Redding, encargada de actualizar la Directiva Europea de Protección de Datos

Vivianne Redding, la hasta hace poco Comisaria de la Sociedad de la Información de la Unión Europea, ha sido nombrada Comisaria de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía por Durão Barroso para los próximos cinco años.

Una de sus responsabilidades durante este período será la de rehacer y actualizar la Directiva Europea de Protección de Datos, que entró en vigor hace ya 15 años.

Viviendo en una sociedad vigilada

Living in Surveillance Societies es un programa de investigación internacional y multidisciplinar, de cuatro años de duración (comenzó en abril de 2009), cuyo objetivo es entender las consecuencias que el aumento de la vigilancia tiene sobre los ciudadanos tiene en sus vidas personales y laborales.

Actualmente posee cuatro grupos de trabajo:

  1. Viviendo en la era de la vigilancia. Experiencias y actitudes de los ciudadanos hacia la vigilancia, los vigilados y los vigilantes.
  2. Tecnologías de vigilancia en uso. Desarrolo y difusión de tecnologías de vigilancia.
  3. El negocio de la vigilancia. La comercialización de la vigilancia, y en particular, perfiles de consumidores y el aumento del rol del sector privado en la seguridad.
  4. Políticas públicas y regulación de la vigilancia. Examina desarrollos en la regulación de la vigilancia, incluyendo marcos legales y constitucionales, privacidad, libertad de información y protección de datos.

La financiación del proyecto corre a cargo del COST, un marco intergubernamental de Cooperación Europea en Ciencia y Tecnología, que cuenta con el apoyo de la Unión Europea y de la European Science Foundation.

LISS colabora en la organización de la conferencia “A Global Surveillance Society?” que comenzó ayer en Londres.

Internet no será otra TV

EXGAE y el Free Culture Forum organizan, después del D-Evolution Summit, otra conferencia alternativa, esta vez a una cumbre de Ministros de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información de la Unión Europea que se reunirán en Granada del 18 al  20 de abril para debatir sobre la Neutralidad de la Red: Internet no será otra TV.

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La UE como sociedad vigilada

El Transnational Institute y la ONG Statewatch han publicado un informe llamado NeoConOpticon en el que examinan el Programa Europeo de Investigación en Seguridad. Bajo ese programa se han invertido 1.400 millones de euros en 85 proyectos hasta finales de 2008, y muestra cómo la mayor parte del diseño de ese programa se externalizó a las propias empresas que recibían la inversión.

Statewatch mantiene un blog, desde donde se puede descargar el informe, y que continúa informando sobre la política de defensa y seguridad de la Unión Europea, las empresas privadas que presionan para aumentar la inversión pública en este tipo de tecnologías y sus consecuencias para las libertades civiles.

Erasing David: un documental sobre el estado de vigilancia

David Bond es un cineasta británico preocupado por el aumento de los sistemas de vigilancia creados por el estado, desde videocámaras o bases de datos a monitorización online. Un día decide poner a prueba  su privacidad y averiguar cuánto saben de él tanto el gobierno como empresas privadas.

Para ello, David Bond contrata a unos investigadores privados, que dispondrán de 30 días para encontrarle después de que haya desaparecido, con su nombre como único punto de partida. La mayor parte de las técnicas que usan los investigadores caen más dentro de la ingeniería social, como crear un perfil falso en Facebook e invitar a los amigos de David, o enviarle un email a su blackberry esperando que clicke en el enlace que contiene para trackear su posición, pero también son capaces de conseguir una gran cantidad de información sobre él accediendo a bases de datos.

El documental que sale de esta premisa no se queda simplemente en la anécdota de la persecución, algo con lo que también experimentó la revista Wired, si no que también analiza qué sucede cuando apareces en la base de datos equivocada, o cuánto saben de él empresas y gobierno, enviando peticiones de acceso a su información a más de 80 entidades.

At its most basic, ERASING DAVID is a film about privacy. It’s also a film about identity, security, liberty and rights – and what we mean by each of those terms. Whether you agree with David’s arguments or not, in a world which is ever more monitored, it’s surely worthwhile investigating these questions further..

El Parlamento Europeo rechaza el secretismo del ACTA

En una votación que no ha dejado lugar a dudas (633 a favor, 13 en contra y 16 abstenciones), el Parlamento Europeo ha aprobado una resolución en la que critican duramente el secretismo de las negociaciones del Anti-Counterfeiting Trade Agreement (ACTA), un tratado de comercio multilateral cuyo objetivo es armonizar y endurecer las leyes de protección de la propiedad intelectual.

La resolución del Parlamento Europeo se lamenta de que el tratado no se esté negociando en los foros públicos que serían habituales y apropiados para este tipo de propuesta legislativa, como el WIPO (World Intellectual Property Organization), y amenaza a la Comisión Europea con llevar el asunto a los tribunales si el texto del ACTA no se hace público. Frente a esta exigencia, Karel de Gucht, Comisario Europeo de Comercio, ha respondido que no podrá hacer público el actual borrador del tratado sin consultarlo previamente con el resto de países en la próxima ronda de negociaciones:

We have tried to raise this issue for several years in multilateral organisations like the WTO or the World Intellectual Property Organisation, but these attempts were systematically blocked by other countries.

(…)

As you probably know, there is an agreement amongst ACTA parties that the negotiating text can only be made public if all parties agree.

The Commission is in favour of releasing the negotiating documents as soon as possible. However, a few ACTA negotiating parties remain opposed to an early release.

I strongly disagree with their approach, but I can not unilaterally breach a confidentiality commitment. My credibility as a negotiator is at stake. Nevertheless, I will see to it that at the next negotiating round, in April, the Commission will vigorously push its negotiating partners to agree to release the text and I will raise European Parliament concerns bilaterally with ACTA parties like the US I am scheduled to meet before then.

It is in the interest of all, that everyone can have a clear idea of what exactly these negotiations are about, and, even more importantly, also of what they are not about.

En este mismo discurso de Karel de Gucht en el Parlamento Europeo hay otro detalle interesante:

The EU does not support and will not accept that ACTA creates an obligation to disconnect people from the internet because of illegal downloads.

Aunque en el ACTA no exista la obligación de crear leyes tipo “three-strikes”, en el último borrador que se filtró a través de Wikileaks sí se recogía esta solución como recomendada.

La votación celebrada en el Parlamento Europeo no rechaza abiertamente el tratado, pero supone un golpe al secretismo con el que se han venido realizando las negociaciones, que han impedido un mayor escrutinio público.

Hackeando cámaras de videovigilancia en Lavapiés

El colectivo Un Barrio Feliz ha presentado a las jornadas Open Up del Medialab Prado un proyecto de hackeo de las recientemente instaladas cámaras de videovigilancia del barrio de Lavapiés, en Madrid.

La idea del proyecto es redirigir la señal de las cámaras para que sea proyectada sobre la fachada del Medialab, en la que recientemente se ha instalado una pantalla. El objetivo de las jornadas Open Up es precisamente el de proveer contenido y explorar las posibilidades de esa pantalla.

Por qué suprimir la anonimidad en Internet es una mala idea, por Bruce Schneier

Bruce Schneier, el gurú de la seguridad, ha publicado en su blog un breve artículo en el que afirma que intentar suprimir la anonimidad en internet no sólo es imposible, si no que es una mala idea por la importancia que tiene para garantizar la libertad de expresión. Unos cuantos extractos del artículo:

The problem is that it won’t work. Any design of the Internet must allow for anonymity. Universal identification is impossible. Even attribution — knowing who is responsible for particular Internet packets — is impossible. Attempting to build such a system is futile, and will only give criminals and hackers new ways to hide.

Not that it really matters. Even if everyone could trace all packets perfectly, to the person or origin and not just the computer, anonymity would still be possible. It would just take one person to set up an anonymity server. If I wanted to send a packet anonymously to someone else, I’d just route it through that server. For even greater anonymity, I could route it through multiple servers. This is called onion routing and, with appropriate cryptography and enough users, it adds anonymity back to any communications system that prohibits it.

Attempts to banish anonymity from the Internet won’t affect those savvy enough to bypass it, would cost billions, and would have only a negligible effect on security. What such attempts would do is affect the average user’s access to free speech, including those who use the Internet’s anonymity to survive: dissidents in Iran, China, and elsewhere.