Archivos Mensuales: enero 2009
Documental sobre videovigilancia paranoide
Por tu seguridad en KernelPanic
Ésta es la presentación de Por Tu Seguridad que hicimos el pasado viernes en el hacklab KernelPanic, con un breve repaso primero a las razones que nos llevaron a fundar el colectivo: la Sociedad de Control y los dispositivos de control que nos parecen más relevantes. Un diez para la gente de KernelPanic: activos, participativos y muy atentos. Esperamos volver pronto por allí.
Hipertextualidad. Por tu seguridad.
“Seguridad en ti misma ¿hay algo más valioso? Ausonia. Muy segura. Muy mujer” (letras blancas sobre fondo rosa) si no fuera porque la he conocido a través de su variación “es una fieshhta” me pondría a llorar aunque he de reconocer que no desmerece para nada su anterior slogan menstrual: “Me gusta ser mujer” y una puede tener el día de apreciar la poesía de ¿a qué huelen las nubes? (o no) pero el rollo Coixet no deja de ser el rollo Coixet y con la línea de Ausonia no puedo; en cualquier caso, en cuanto a femineidad, he de reconocer que Tampax se lleva la palma con sus tampones extra protección “skirt
más allá de la higiene íntima femenina, el engranaje de la seguridad aparece como camuflada herramienta de control.
[...], Foucault nos ofrece en El ojo del poder y Vigilar y castigar las claves fundamentales necesarias para poder contrastar el panopticismo a las actuales prácticas de control y vigilancia globalizada a través de la mirada digital. Los
surveillance studies nos proporcionan una rica fuente de información para esclarecer la relación entre el panopticismo y la generalización de los actuales sistemas de vigilancia en el tardocapitalismo. Mª Elena Úbeda Fernández, La mirada desbordada: el espesor de la experiencia del sujeto estético en el marco de la crisis del régimen escópico.
para un peligro, llamado a tener el protagonismo suficiente como para impregnar de miedo nuestras vidas y sólo hay otra palabra que en estos momentos se pueda medir con ella (no hace falta hurgar mucho para que aparezca en nuestras mentes): crisis. [calificando a la crisis de "muy posmoderna" Glucksmann sugiere lo que llama inteligencia alerta que a unos topillos como nosotros puede llevarnos a jugar a ser Ricitos de Oro o el Inspector Gadget o considerar otras vías (aunque, realmente, en materia económica, deberíamos estar hablando de temas como el phishing)]
La vigilancia centralizada y jerárquica se transforma en las sociedades tardomodernas en una vigilancia basada en una visibilidad en la que intervienen múltiples miradas –entretejidas o cruzadas entre sí y descentralizadas- que transmiten la información instantáneamente y con un control continuo y ubicuo. Deleuze ve en el surgimiento de las nuevas formas de control post-panóptico un tipo de control nomádico, es decir, que está en continua formación, mutación y movilidad. Deleuze habla de “modulación” en confrontación con “molde” que se corresponde al sistema de confinamiento del panóptico. Retomando la utilización del término “endofísica” por Weibel, Juan Martín Prada confirma la hipótesis de que llega el final del panóptico y la hegemonía del “pantopicon” (pan + topos). Es decir, el paso de un pensamiento de un punto de vista privilegiado y distanciado o ver todos los lugares desde un solo lugar, al de la ubicuidad, estar en todos los lugares a la vez por medio del uso de la opto-electrónica. El control del que habla Deleuze va más allá de la opto-electrónica, pues es un control que se “auto-transmuta” y carece de una entidad tangible, pues como un gas está inserto en todos los lugares dentro de la sociedad del consumo y los negocios: rivalidad y competición, auto-mejora en un ciclo sin fin, para el que la identidad del sujeto está basada en porcentajes, códigos y datos bancarios. Mª Elena Úbeda Fernández, La mirada desbordada: el espesor de la experiencia del sujeto estético en el marco de la crisis del régimen escópico
hace ya unos cuantos meses que me leí este LIBRO y aún ahora me estremezco al extraer este fragmento y comprobar su paladar a (tele)diario
Ni en las terminales de aeropuerto de vuelos nacionales o a otros puntos de destino, ya sean comunitarios o al resto del mundo. Ni en las líneas de metro, trenes y autobuses, por muy seguras que te parezcan. Ni en cafés, discotecas y otros locales de esparcimiento nocturno. Ni en oficinas, talleres, fábricas y demás lugares de trabajo. Tampoco en edificios administrativos, bancos y hospitales habitualmente atestados. Ni en estadios, conciertos raperos ni sitios incluidos por las agencias de viaje en sus circuitos turísticos. Las horas punta y los atascos urbanos son particularmente peligrosos. Como los ascensores, rascacielos, grandes almacenes y aparcamientos subterráneos. Sobre todo, no te quedes en casa a hojear los periódicos, seguir la tele o follar con tu cónyuge. Ése será siempre nuestro objetivo estratégico primordial. Juan Goytisolo, El exiliado de aquí y de allá, “No estés donde no deberías estar”
(en el DIARIO también, más adelante, una mañana, leía en esta columna de Manuel Vicent:
Si en cualquier aeropuerto del mundo me obligan a quitarme el cinturón con el riesgo de que se me caigan los pantalones; si además tengo que pasar descalzo por el escáner como si entrara en una mezquita; si el altavoz repite continuamente que vigile mi equipaje de mano para que nadie coloque en él una bomba; si cada vez que se sienta a mi lado en el avión un individuo con rasgos árabes pienso que voy a saltar por los aires, debo deducir que esta paranoia es parte sustancial de la victoria de Bin Laden. Uno soporta esta humillación en beneficio de la propia seguridad y la de todos. Hasta aquí nada que objetar, salvo que estas normas extraen de nuestra pobre alma lo que en ella hay de oveja churra o merina. Pero en esta guerra existe otra degradación más alarmante. En la civilización occidental los derechos humanos han sido arduamente conquistados a lo largo de la historia…)
pero sólo en la RED y, casi sin pensarlo, me encuentro ahora el complemento adecuado para rasgarme las vestiduras a lo Superman (y esto señala que es el momento de recopilar la información para darle forma hipertextual -Goytisolo nuevamente:
Para reconstruir resulta indispensable destruir. Para limpiar el aire que diariamente respiramos, debemos contaminarlo de antemano. Para vender productos ecológicos, habrá que infectar el mundo con nuevas especies de virus y bacterias. Juan Goytisolo, El exiliado de aquí y de allá, “Nociones de lógica”-)
en fin, por mi parte, intentaré evitar dejarme mediatizar por el temor que me haga complaciente con la vigilancia gratuita al mínimo movimiento, al mínimo estatismo sabiendo que algún caramelo tiene más peligro que un escáner pero con la tranquilidad de que para que eso dé lugar a una situación de pesadilla necesitaremos como condimento la paranoia de algún novelista, así que al echarme las cuentas de seguridad me salen sustractivas [por lo que, si fuesen colores, serían luz; negra su ausencia] y si intento tomarle las medidas al alcance de lo público y lo privado [1] determinaría la necesidad de conocer las reglas del juego para ser consciente del potencial alcance de nuestros actos cotidianos o del uso que se puede dar a un rastro que, sin embargo, nosotros preferiríamos sabersiempre como huella borrada en la arena.
[1] a decir verdad no me aclaro mucho entre el mundo analógico y el digital,
o termino por no distinguir muy bien entre ‘dentro y fuera‘, o preferiría ser una nativa digital o (aun) plantearme empezar desde cero con lo más asequible, algo tipo Pocoyo (pero tal vez sea ya un poco tarde].
Texto publicado por Gemma Aguilar en su blog Hipertextualidades, vomitonas visuales y otros vicios culturales y que amablemente nos ha cedido para PTS.
Sentencia ordena retirar cámaras de la zona vieja de Compostela
El Movimento polos Dereitos Civís que opera en Galicia es uno de los colectivos más activos y más combativos contra la instalación de videocámaras en las ciudades gallegas.
Acaba de conseguir una de sus primeras victorias al ordenar el Juzgado Contencioso-Administrativo de Compostela la ejecución provisional de la sentencia que obliga a la retirada de cámaras de videovigilancia del casco histórico de Santiago de Compostela. El Movimento se encuentra ahora recaudando los 3.000€ que le exige el Juzgado en concepto de caución como condición para que se ejecute esa sentencia provisional. A pesar de todo, podría ser sólo un paréntesis, no sólo por el recurso contra la sentencia que ha presentado el Concello de Santiago
Por su parte, la concejala de Seguridade Cidadá, Marta Álvarez-Santullano, confirmó que el Concello procederá a la «desconexión ou retirada» de las cámaras en cuanto el juzgado le notifique que el Movemento polos Dereitos Civís ha depositado la fianza de 3.000 euros. Sin embargo, Álvarez-Santullano adelantó que una vez se resuelva este proceso, el Concello volverá a solicitar un nuevo permiso para que el sistema de videovigilancia en el casco histórico vuelva a estar operativo.

El Movimento polos Dereitos Civís también tiene otros frentes abiertos en Vigo, A Coruña y Lugo para intentar frenar la expansión de cámaras por la geografía gallega.
2.4Ghz: haciendo visible la videovigilancia
El proyecto 2.4Ghz de Benjamin Gaulon usa un receptor inalámbrico para captar señales de vídeo procedentes de cámaras de vigilancia. El proyecto de Gaulon consta de dos fases: En la primera, recorrió diversas ciudades europeas con el receptor, grabando las imágenes que obtenía, recopiladas luego en una serie de vídeos.
La segunda parte era la instalación de receptores en lugares públicos, que desvelaban así la existencia de cámaras de videovigilancia en las proximidades y haciendo evidente la facilidad con la que esas señales pueden ser obtenidas. El nombre del proyecto, 2.4Ghz hace referencia a la frecuencia en la que emiten las cámaras y aparatos de vigilancia doméstica.
Presentación de Por Tu Seguridad en Barcelona
El próximo viernes 23, en el hacklab KernelPanic de Barcelona (La Quimera, C/ Verdi 28) a las 20h. estaremos gente de Por Tu Seguridad haciendo una presentación del proyecto.
Hablaremos de sociedad de control y hablaremos de Por Tu Seguridad, nuestros objetivos, ideas y acciones. También comentaremos el trabajo que otros grupos similares están haciendo por toda España para intentar evitar que la proliferación de dispositivos de vigilancia, visibles e invisibles, en nuestra vida cotidiana se normalice. ¡Os esperamos!
Percepción de nuevas sensaciones relacionadas con vigilancia y control

No es de extrañar que el actual clima de registro tecnificado permanente de imágenes y datos de carácter personal en el ámbito público y privado se haya convertido en un tema de reflexión recurrente en creación en Arte en general y en cuanto a Media Art en particular se refiere. Videoartistas como Warhol, en videos como Outer and Inner Space (1965), Peter Weibel en Observation of the Observation: Uncertainty (1973), Dan Graham en Time Delay Room I (1974) o Sophie Calle en las series fotográficas de espionaje Suite Vénitienne y Detective (ambas de 1980) reflexionaban sobre la vigilancia, el control y la observación antes de que las tecnologías digitales entraran de lleno en la escena artística. El tema, por lo tanto, no es original, pero si que se intensifica y se crean nuevas líneas de trabajo sobre el mismo en las últimas décadas, coincidiendo con la proliferación de todo tipo de sistemas de control que reproducen, amplificada, la mirada panóptica diseñada y propuesta por Bentham.
La postura crítica es sin duda la faceta más conocida de la mayoría de las creaciones de Media Art que tienen el control y la vigilancia tecnológica como tema central de trabajo (CCTV (Close Circuit Television) (1996) de Heath Bunting, Securityland (1996) de Julia Sher, Carnivore Project (2001) , proyecto desarrollado bajo el auspicio del Radical Software Group (RSG) , o las acciones desarrolladas por los Surveillance Camera Players desde 1996) En buena parte es debido a que has sabido captar la cada vez más extendida actitud negativa relacionada con la percepción de los sistemas técnicos desarrollados para favorecer las bases del poder gubernamental o empresarial. Sin embargo, es de recibo rescatar, defender y dar a conocer aquellas obras que utilizan las tecnologías de control con fines que poco o nada tienen que ver con la crítica artivista de diferente nivel hacia el espionaje autorizado que se ha implantado en nuestras vidas. Son trabajos en las que el uso de la tecnología como herramienta tiene más una función de descubrimiento de nuevas experiencias de carácter íntimo y profundo asociadas con la identidad y el aprendizaje transmitido cada vez con más asiduidad por medios informáticos y electrónicos.
A qué nos referimos…

Dentro de este grupo destacamos piezas como 1 year performance video (aka samHseihUpdate) (2004) del colectivo estadounidense de origen finés MTAA (M. River & T. Whid Art Assoc.) formado en 1996 e integrado por dos creadores que suelen trabajar en obras comprometidas políticamente, sin embargo, en 1 year performance video… reexaminan y adaptan a la red One Year Performance 1978-1979 (aka Cage Piece) de otro artista afincado en Estados Unidos, el taiwanés Teching (Sam) Hsieh. Si en la obra original Hsieh fotografió su encierro voluntario de un año en un pequeño receptáculo, en la versión de MTAA los visitantes contemplan on-line las imágenes de los componentes del colectivo en dos celdas contiguas. Lo que parece ser una escena real en directo, realmente es un vídeo grabado que únicamente se activa cuando el espectador accede a la página: la Red consigue engañar a nuestros sentidos jugando con nuestra percepción espacio-temporal.
La vivencia que se adquiere al utilizar The Third Eye, dispositivo diseñado por Takehito Etani es de carácter más intimista. Se coloca en la cabeza del usuario para ofrecer una experiencia poco habitual: contemplar nuestro propio cuerpo en tercera persona. Con la ayuda de un sistema de visión conformado por un monitor de dos pulgadas y una cámara colocada detrás de la cabeza, permite contemplar al individuo que lo porta a si mismo desde su espalda mientras camina. El resultado, irónicamente, es similar al que se experimenta cuando jugamos con un videojuego: podemos visionar la nuca de nuestro personaje, a pocos centímetros detrás de la acción.
The Third Eye es una de las propuestas pertenecientes a la serie de videoperformances que Etani denomina “de prótesis espirituales”, entre las que se encuentra Masticator (2005)

En ellas pretende indagar a través de técnicas de videovigilancia sobre su propia identidad en acciones que se pueden relacionar perfectamente en lo formal con el espíritu de investigación entre lo real y lo virtual desarrollado en la pionera Rara Avis diseñada por Eduardo Kac hace más de dos décadas.
En la videoinstalación proyectada en el suelo Pedestrian (2002) de Séller Eshkar y Paul Kaiser, el espectador contempla como si estuviera sobrevolando la escena la acción de diversos grupos de personas en diferentes espacios públicos que se yuxtaponen. Ninguna mira al cielo, se inmuta o muestra temor, porque desconoce la existencia del vigilante.

Pedestrian nos sitúa como observadores omniscientes que contemplan la ciudad en a vista de pájaro sin que su mirada transforme las acciones que se van sucediendo en la proyección. La mirada controladora no se relaciona en ningún momento con los habitantes de esta ciudad gris llena de vida, aunque en ocasiones la sombra del visitante se introduzca dentro de la escena.
La obra de Eshkar y Kaiser se inspira en Multitudes y poder (1960), libro de Elias Caneti en el que se examina el comportamiento sumiso y gregario de las multitudes, hecho desconocido por muchos de los espectadores de la obra, lo que le hace portadora de una doble lectura que fluctúa entre los matices críticos que representa y los aspectos lúdicos que suele transmitir a los no concienciados sobre los efectos del control y la vigilancia[i].
En este grupo de trabajos descubridores de nuevas sensaciones se destaca a menudo el uso cada vez más habitual de las tecnologías de control como herramienta de escenografía o ambientación. Compañías teatrales como la Fura dels Baus la incorporan en este sentido, desde hace años, en buena parte de sus representaciones. Utilizando un sistema de cámaras que transmite directamente a la pantalla situada en el escenario, las imágenes se emiten en tiempo real convirtiendo al espectador en muchas ocasiones en actor de la obra. La disminución de su coste, su perfeccionamiento y fiabilidad han hecho que este recurso haya sido apropiado desmesuradamente en conciertos, exposiciones y cualquier tipo de evento de carácter audiovisual, lo que ha disminuido considerablemente su impacto entre el público más exigente y receptivo ante experiencias de carácter innovador.
Este recurso ya había sido utilizado en obras de arte anteriormente. Tony Oursler, por ejemplo, lo implementó en su trabajo Switch, Theory vs Everyday Experience (1995).

En una de las secciones de las que se compone la obra, Wall Projections, Oursler conseguía trasladar todo lo que acontecía en la parte exterior del museo al interior del mismo. Gracias a una videocámara conseguía transformar radicalmente el espacio jugando con la tecnología como si de la cámara oscura más clásica se tratara.
Marcus Kison aplica una metodología similar en Roermod-Ecke-Schönhauser (2006), una bella y sutil instalación en la que se sirve de maquetas, espejos y cámaras para introducir en la sala la forma dinámica de un espacio exterior: la vida real que transcurre en la plaza de la ciudad en la que expone su pieza. Kison utiliza para ello cuatro cámaras que envían video en streamming desde cuatro puntos de la ciudad. Utilizando estas imágenes modela con una impresora de 3D la forma de los edificios, sobre los que irá proyectando posteriormente los videos mediante un sencillo sistema de espejos. Como en el caso de Pedestrian, Roermod-Ecke-Schönhauser consigue reproducir un extracto de realidad liliputiense ante la mirada curiosa del espectador que asiste a un merecido homenaje a las técnicas más tradicionales de ambientación teatral rememoradas desde una cierta mirada de inocencia y admiración infantil.
Para terminar…
Si las prácticas iniciales de la videoinstalación ya incluían la participación del espectador sin que éste lo supiese, a través de videocámaras, puntos de vista y herramientas de trabajo se han diversificado con los años permitiendo a los artistas apropiarse de todo tipo de tecnología de control y vigilancia para convertirla en herramientas de creación, ampliado de este modo sus límites. Dado el importante volumen y calidad de las obras producidas hasta el momento, nos parece interesante diferenciar las principales líneas de trabajo que se han venido desarrollando hasta el momento en lo que a New Media Art relacionado con vigilancia y control tecnológico se refiere para evitar la idea bastante reduccionista que se tiene hasta ahora sobre el tema. Seamos serios: ni todo es videovigilancia, ni todas las obras son críticas ni todas las obras artísticas que utilizan estos sistemas técnicos tienen relación con los planteamientos de Focault o Bentham.
Aunque reconocemos que personalmente nos llaman poderosamente la atención las posturas críticas sobre el tema (tal como podéis comprobar en Destapa el Control o en Por tu seguridad), estamos convencidos, de que la difusión de este otro tipo de obras que más que hablar de videovigilancia y/o control en estado puro, utilizan su tecnología para crear nuevas experiencias y sensaciones, nos permitirá convertirnos en espectadores privilegiados de nuevas líneas de trabajo creativas no exploradas hasta el momento.
De todos modos, estate atento y ¡controla el control!
Texto escrito por Paloma G. Díaz de Uncovering y Destapa el Control para Flylosophy.






